Diseñamos un mueble para seres listos, sensibles y con imaginación.

Cuando se diseña un mueble para ser utilizado por un niño hay que tener en cuenta las proporciones, los materiales, los colores y cuestiones funcionales básicas, como la ergonomía, el peso o la textura. Pero también se debe de tener en cuenta la capacidad que pueda tener el objeto de establecer una relación emocional (no sólo funcional) con el niño. La imaginación del niño es muy grande y el adulto debe hacer que cada objeto estimule su imaginación. La estantería ladrillos cumple todas estas premisas.