Superponemos láminas de cristal para encontrar una forma orgánica.

Una luminaria muy gráfica, en la que se reconoce el estilo Mariscal. Una forma orgánica que gracias a un juego de superposición de tres láminas de cristal coloreado ofrece tonos e intensidades de color que se acentúan al iluminarse. Está pensada para espacios interiores, no solo como una fuente de luz sino como un elemento icónico que aporta carácter al espacio en el que se ubica.