Diseñamos una silueta orgánica para ofrecer calidez a los exteriores.

Esta lámpara adopta una silueta que forma parte del lenguaje visual de Javier Mariscal. Su silueta es redondeada, orgánica, como de un fruto maduro o una mujer embarazada. Es una forma que expresa generosidad. Y, por otra parte, esa forma orgánica resulta muy adecuada para trabajar el plástico con la tecnología de rotomoldeo. La pantalla tiene una trasera plana y sus dos polos están cortados en línea recta, como si la pieza hubiera sido extraída de una cantera. El pie y la base son metálicos, de fundición, pintados de negro. 
Está fabricada para el exterior, a prueba de lluvia y de la radiación solar.