Creamos la identidad visual del banco que inventó “una nueva manera de hacer banca”.

Bancaja, como el resto de cajas en España, tiene en ese momento la oportunidad legal de expandir su negocio a todo el territorio nacional y así poder competir con la banca privada en mejores condiciones. Por ello desarrolla un plan estratégico que coge por sorpresa al sector bancario, basado en la transparencia, buenas prácticas y confianza en el cliente. El audaz reposicionamiento de Bancaja exige una nueva marca que exprese esta “nueva manera de hacer banca”.
El nuevo símbolo, un gran asterisco con los brazos abiertos, remite al encuentro entre dos personas y al compromiso de transparencia. Bancaja no ha vuelto a utilizar en ningún contrato los pequeños asteriscos que esconden la “letra pequeña” tan recurrentes en este sector. 
La tipografía es una reinterpretación libre del logotipo anterior, simplificando y actualizando sus caracteres. Decidimos mantener el color corporativo por criterios de sostenibilidad a la hora de implantarlo en miles de sucursales bancarias.
El éxito del “compromiso Bancaja” asociado a su nueva marca ha situado a este banco entre los mejor valorados por el cliente.