Recuperamos la histórica función del plástico de imitar la realidad para diseñar un asiento con forma de piedra.

La tecnología unida a la ironía del cómic está en el origen de Piedras. La técnica del rotomoldeo es perfecta para conseguir una forma volumétrica en forma de pedrusco y una textura que imita a la de la piedra. El plástico adopta de esta manera su histórica función de imitar la realidad. En el concepto de Piedras, al trompe l’oeil que se consigue con el material se le suma la ironía de lo formal. 
Se ha querido jugar con la función de estos asientos: son como de mentira pero son de verdad, son como de piedra pero en realidad son de plástico, y son como un mueble pero son una incitación al juego y a la imaginación de los pequeños.