Hemos diseñado un acogedor espacio interior protegido por una sólida cáscara.

Una silla es un refugio temporal, un lugar en el que ponerse a salvo del cansancio o de las miradas. Por eso son tan importantes y por eso hay más sillas que personas. La silla Wok surge de la idea de una nuez, de un coco, de un acogedor espacio interior protegido por una sólida cáscara a la que, cuando cortas con un golpe certero y seco, te ofrece el secreto que guardaba: su rica textura, sus sobrios colores y su ergonómica forma. Para sentarse a esperar, a leer, a dialogar o incluso a pensar porqué hay tantas sillas y tan distintas.