Diseñamos un jardín que reivindica el artificio, para dar identidad al Teatro del Bosque.

El Ayuntamiento de Móstoles encarga al Estudio Mariscal una intervención artística que le aporte identidad al nuevo teatro municipal, obra del arquitecto Miguel Verdú. A partir de este encargo, surge el concepto de una intervención radical, en la que se reivindica el jardín como artificio, un paisaje diseñado, dibujado y ordenado por la mano del hombre. Este jardín es también un pequeño laberinto, con dunas, árboles arquitectónicos y dos esfinges totémicas. La vegetación se planta en estructuras verticales que alcanzan hasta veinte niveles. Desde la calle, el edificio surge entre dunas tapizadas de verde que trazan un gesto sinuoso hasta hacerse más voluminosas y adoptar la forma de dos grandes gatos que parecen guardar el teatro, como los leones de las Cortes. El jardín del Teatro del Bosque es un decorado en un espacio público, una ficción para ser vivida y representada a diario.