Imaginamos un bosque mágico para una cocina realista.

Para conceptuar el interiorismo de Ikea, uno de los mejores de Vitoria, lo hemos imaginado como un restaurante ubicado en un caserío que se encuentra en lo alto de una pequeña colina (ikea en vasco), rodeado de un bosque de hayas y robles. La realidad es que el restaurante Ikea de Vitoria es "una casita de cuento", que está en medio de un bosque de edificios de apartamentos. 
Después de la reforma, realizada con la colaboración de Fernando Salas Studio, el bosque se vive en el interior. Madera de roble y otras maderas autóctonas, madera y piedra sin pulir, dejando ver las vetas, los nudos, el corte de sierra...  Distintas variedades, diferentes texturas y cortes para aportar esa sensación primitiva, donde la imperfección formal es simplemente una cualidad del material. Sobre algunos de los paneles se asoman formas animales, de fibra de vidrio e iluminados con fibra óptica, una referencia a la contemporaneidad. 
Ikea es una metáfora de la cocina de su cheff, José Ramón Berriozabal, quien prefiere cocinar a experimentar, pero que no desdeña investigar con sabores y alimentos.